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La insulinización temprana es vital para pacientes con diabetes tipo 1


Dado que solo 1.52 millones de los 8.75 millones de personas que vivían con diabetes tipo 1 en todo el mundo en 2022 tenían menos de 20 años, la falta de datos disponibles para las poblaciones adultas presenta una gran brecha en la investigación.


La diabetes tipo 1 (DT1) está definida como una enfermedad autoinmune, en la que, a grandes rasgos, los propios anticuerpos atacan a las células beta del páncreas, que son las encargadas de producir la insulina que regula la glucosa en sangre. Lo que se sabe hasta hoy de la DT1 es que no tiene cura, no es prevenible y aunque suele diagnosticarse en edades tempranas (por eso también se le conoce como diabetes infantil o juvenil) se puede presentar a cualquier edad.


En cuanto a las causas exactas que provocan la DT1, la Lic. Arlette Ramírez, educadora en diabetes de BD Ultra-Fine™, explica que aún son desconocidas: “La literatura médica indica que la tendencia a desarrollar enfermedades autoinmunes viene de la herencia, por lo que podemos establecer que uno de los factores principales de la diabetes tipo 1 es la genética, pero aún no hay un consenso que determine qué otros factores intervienen en las causas de este trastorno”.


De acuerdo con estimaciones de la Federación Internacional de Diabetes (FID), en 2022 en México, las personas con DT1 suman un total 89,836. Por grupo de edad1:

· Menos de 20 años: 10,971

· De 20 a 59 años: 69,163

· 60 años o más: 9,702


Como no hay producción de insulina normal, es necesario reponerla con insulina externa desde el momento del diagnóstico, para que el pronóstico del paciente sea positivo, se logre un crecimiento y desarrollo saludable y se mantenga una buena calidad de vida.


“La educación en diabetes es muy importante, tanto para entender el padecimiento y saber cómo manejarlo, como para desarrollar las habilidades necesarias para tomar acción. Cuando se trata de primeras infancias, esta responsabilidad suele caer en los padres o tutores encargados de ellos, pero conforme van creciendo, incluso si se presenta en una juventud donde ya se es más independiente, aprender a cuidarse por sí mismo es fundamental”, agrega Ramírez.


El continuo proceso de mantener unos niveles glucémicos saludables debe ir acompañado siempre del médico tratante y equipo de profesionales de la salud, ya que este esfuerzo multidisciplinario diseñará las estrategias del cuidado de la diabetes de manera integral y personalizada. Los principales puntos básicos por cubrir son la alimentación, el ejercicio, el tratamiento farmacológico, e incluso, el manejo de las emociones para sobrellevar este estilo de vida, que, aunque sea un ejemplo de vida saludable, puede llegar a ser abrumador.


Acabando con mitos y falsas creencias, Arlette Ramírez enfatiza que la insulina es un tratamiento óptimo para cualquier tipo de diabetes y cualquier tipo de paciente, desde bebés hasta adultos mayores. “Además de ser totalmente seguro, es necesario reemplazar la insulina que el cuerpo no produce para poder vivir, para que la glucosa pueda entrar a las células y obtengamos la energía que necesitamos, en lugar de quedarse en torrente sanguíneo, que es lo que daña otros órganos y causa todas las complicaciones de salud que queremos evitar”.


Al ser la insulinización una práctica que acompañe de por vida a estos pacientes, e incluso, puedan requerir varias aplicaciones al día, dominar una técnica de inyección correcta los ayudará a aprovechar el tratamiento al máximo. Indica Ramírez que esto implica, dentro de otros lineamientos:

· Usar agujas ultra finas y cortas, de 4mm para plumas precargadas y 6mm para jeringa convencional, para que la insulina sea depositada en el tejido subcutáneo para que actúe adecuadamente. Además, resultan menos intimidantes a la vista, muy conveniente para la población infantil.

· Dependiendo de la edad, como vayan creciendo los pequeños, puede variar si se necesita o no hacer un pliegue en la piel al momento de introducir la aguja.

· Rotar los sitios de inyección constantemente: glúteo, muslo (parte externa), abdomen (de 2 a 3 dedos de distancia del ombligo) y brazo (parte superior trasera, NO donde nos ponen las vacunas). Aún en cada sitio, las punciones deben estar separadas una de otra por un dedo de distancia.

· Utilizar las agujas una sola vez y desecharlas. Malas prácticas de reúso pueden dañar la piel, modificar las dosis de insulina, contaminar la insulina, provocar dolor, entre otras desventajas.


Concluye Ramírez enfatizando la importancia de la concientización y sensibilización de este problema de salud en México, “derribando la desinformación y participando activamente es como podremos fomentar un desarrollo saludable y pleno en personas con diabetes tipo 1”.


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