Identifican molécula que podría ser útil en el tratamiento de la obesidad


Se trata de la angiotensina 1-7 que, además de tener un efecto vasodilatador, antiinflamatorio y antioxidante, activa la generación de calor en el tejido adiposo.

El tejido adiposo blanco o grasa blanca está presente en varios sitios del organismo; en años recientes se ha demostrado que ante diversos estímulos como el frío o el ejercicio cambia su tonalidad, adquiriendo con ello capacidad para generar calor y aumentar el gasto energético, lo que contribuye a prevenir la obesidad y mejorar la tolerancia a la glucosa.

Sin embargo, en los pacientes con obesidad, el cambio de los adipocitos blancos a beige se ve afectado, aunque no se ha establecido el mecanismo por el cual sucede, explicó Ariana Vargas Castillo, egresada del Departamento de Farmacobiología del Cinvestav Sede Sur.

Por lo que entender cómo se activa la termogénesis (generación de calor) podría ser útil para ubicar nuevos blancos terapéuticos y desarrollar medicamentos específicos para el control de la obesidad. En especial porque esos fármacos se basan en reducir el apetito o inhibir la absorción de lípidos, y ningún tratamiento está dirigido al tejido adiposo blanco.

En este contexto, Ariana Vargas realizó un estudio a fin de identificar in vitro e in vivo si la angiotensina 1-7, un péptido con efecto vasodilatador, antiinflamatorio y antioxidante, entre otros, induce el cambio de adipocitos blancos a beige.

Por el artículo científico, “Angiotensin-(1-7) induces beige fat thermogenesis through the Mas receptor”, que resultó de su trabajo de doctorado, Ariana Vargas fue reconocida con el Premio para investigadores jóvenes que otorga la revista Metabolism Clinical and Experimental.

De acuerdo con los principales resultados de la investigación, la angiotensina 1-7 contribuye a aumentar la termogénesis en el tejido adiposo blanco sólo cuando se une al receptor Mas.

Las pruebas experimentales se hicieron con distintos modelos animales, incluido uno de obesidad, y con cultivos de adipocitos blancos. En los casos en los que el receptor Mas estaba ausente, la administración de angiotensina 1-7, por diferentes vías y durante distintos periodos, no generó tejido adiposo beige o termogénico, y hubo más ganancia de peso corporal y grasa.

Mientras que los efectos benéficos de la angiotensina 1-7, como aumento de marcadores moleculares relacionados con la termogénesis, mejor tolerancia a la glucosa, pérdida de peso y grasa, fueron reportados cuando el receptor Mas estaba presente y también en el modelo animal de obesidad; esto aun cuando la capacidad de termogénesis del tejido adiposo se reduce en esta condición.

Adicionalmente, la parte final del estudio consistió en medir los niveles de angiotensina 1-7 circulante en personas con distintos índices de masa corporal (normal, sobrepeso, obesidad) y edad (20-40 y 40-60 años). Los datos indicaron que a mayor cantidad de grasa en el cuerpo, menor es la de angiotensina 1-7, y que con la edad también disminuye la concentración de este péptido.

De acuerdo con Ariana Vargas, quien actualmente realiza una estancia posdoctoral en el Dana-Farber Cancer Institute y Harvard Medical School, la angiotensina 1-7 podría ser útil en el desarrollo de tratamientos contra la obesidad, pero antes es necesario comprobar en ensayos clínicos su potencial termogénico; así como conocer más del proceso de termogénesis y entender por qué se ve afectado durante esta enfermedad metabólica.

Acerca del reconocimiento al que se hizo acreedora, dijo espera sirva para impulsar la investigación del tejido adiposo blanco, que en condiciones normales almacena energía y libera hormonas, pero en el contexto de la obesidad se vuelve disfuncional y secreta moléculas con impacto negativo en una gran cantidad de órganos, lo cual contribuye a desencadenar padecimientos crónicos como la diabetes e hipertensión.


Al respecto, David Centurión, Coordinador del Programa de Doctorado en Neurofarmacología y Terapéutica Experimental del Cinvestav Sede Sur, del cual egresó Ariana Vargas, resaltó la calidad académica de este trabajo que se realizó en colaboración con el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán.

Y aprovechó para celebrar la cooperación entre científicos de diferentes instituciones y centros de investigación para abordar temas relacionados con la salud de los mexicanos ya que, de acuerdo con la última Encuesta Nacional de Salud y Nutrición, el porcentaje de adultos de 20 años y más con sobrepeso y obesidad ha ido en aumento y pasó del 71.3 por ciento en 2012 a 75.2 por ciento en 2018.

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