Suicidio, ¿cómo prevenir esta decisión fatal?”

El suicidio es el acto por el que un individuo, deliberadamente, se provoca la muerte a sí mismo.

 

 

Se estima que la mayoría de quienes se quitan la vida sufren depresión y que los parientes de los suicidas tienen un riesgo más elevado (hasta cinco veces más) de padecer tendencias al respecto.

 

Aun cuando ha habido intentos por darle mayor visibilidad al problema, lo cierto es que en los últimos años no se han logrado reducir las tasas de suicidio en nuestro país. “Al contrario, en la última década hemos tenido un incremento”, destacó Peña, quien participó en el conversatorio virtual “Suicidio, ¿cómo prevenir esta decisión fatal?”, organizado por Lundbeck, compañía farmacéutica global con sede en Dinamarca.Ese año se registraron 6710 muertes autoinfligidas, es decir 18 por día.

 

Es la tercera causa de muerte en las personas de entre 20 a 24 años en México y el número de adultos mayores que lo logran o intentan va en aumento.

 

A nivel mundial se calcula que cada año se cometen 800 000 suicidios. Esto significa una muerte casi cada 40 segundos. El suicidio se encuentra entre las tres primeras causas mundiales de muerte en personas de 15 a 44 años, al menos 20 personas intentan suicidarse por cada una que lo consigue. y muchas de las veces éste se enmascara como un accidente.

 

Muchas pueden ser las causas de un suicidio: Factores sociales, familiares, psicológicos, biológicos. La pérdida de un ser querido, terminar con una relación amorosa o la acumulación de fracasos son factores que los especialistas denominan "detonadores" de ideas suicidas. OMS. La mayoróa de los suicidios han ido precedidos de signos de advertencia verbal o conductual. aunque hay algunos que se cometen sin advertencia previa.

 

Los padecimientos psíquicos se encuentran presentes en 9 de cada 10 casos de suicidio; entre ellos, aparte de la depresión se encuentran también los trastornos de ansiedad y las dependencias.

 

Muchas religiones monoteístas lo consideran un pecado, y en algunas jurisdicciones se considera un delito. Por otra parte, algunas culturas, especialmente las orientales, lo ven como una forma honorable de escapar de algunas situaciones humillantes o dolorosas en extremo.

 

Muchos suicidios se producen en una fase de mejoría, cuando la persona tiene la energía y la voluntad para convertir sus pensamientos desesperados en una acción destructiva. No obstante, una persona que alguna vez haya tratado de suicidarse no tiene por qué estar necesariamente siempre en riesgo.

 

Los pensamientos suicidas pueden reaparecer, pero no son permanentes y en muchos casos no vuelven a reproducirse.  

 

El 10 de septiembre, Día Mundial para la Prevención del Suicidio, se fomentan en todo el mundo compromisos y medidas prácticas para prevenir los suicidios.

 

Con el patrocinio de la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio, la OMS y sus colaboradores preconizan una terapia adecuada y medidas de seguimiento para quienes han intentado suicidarse, junto con un tratamiento más mesurado del suicidio por parte de los medios de comunicación.

 

Es necesaria una labor mundial de concienciación de que el suicidio es una de las grandes causas prevenibles de muerte prematura. Los gobiernos deben elaborar marcos normativos para las estrategias nacionales de prevención del suicidio. A nivel local, las declaraciones políticas y los resultados de la investigación deben plasmarse en programas de prevención y actividades comunitarias.

 

No se pueden prevenir todos los suicidios, pero sí la mayoría. Tanto a nivel comunitario como nacional, se pueden tomar varias medidas para reducir el riesgo, entre ellas las siguientes: 

 

  • Reducir el acceso a los medios para suicidarse (pesticidas, medicamentos, armas de fuego, etc.);

  • Tratar a las personas con trastornos mentales, y en particular a quienes padecen depresión, alcoholismo o esquizofrenia, dar seguimiento de los pacientes que han cometido intentos de suicidio;

  • Fomentar un tratamiento responsable del tema en los medios de comunicación;

  • Formar a los profesionales de la atención primaria de salud. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

A un nivel más personal, es importante saber que sólo un escaso número de suicidios se producen sin aviso. La mayoría de los suicidas dan avisos evidentes de sus intenciones. Entre los factores identificados para una posible conducta suicida, están:

  • Los biológicos: Las personas que tienen cierta vulnerabilidad hacia el suicidio presentan un descenso en los niveles de serotonina (neurotransmisor) en el líquido encefalorraquídeo. La serotonina es un neurotransmisor que afecta los estados de ánimo y las emociones, se desintegra en el cuerpo. También se ha encontrado un descenso en la actividad dopaminérgica.

  • Los genéticos: Estudio de los árboles genealógicos ha confirmado que hay cierta transmisión genética.

  • Los psicológicos: Para el psicoanálisis, el suicidio es un homicidio contra uno mismo causado por el abandono vivido de los demás. “La agresividad que siento hacia otros la dirijo hacia mí y por eso me suicido”

     

    Las personas se provocarían la muerte por una diversidad de otras razones psicológicas tales como:

 

1.- Búsqueda de solución a un problema que genera sufrimiento.

2.- Es una manera de cesar la conciencia, no necesariamente la vida.

3.- El dolor que no controlamos es un riesgo de suicidio para acabar con ese dolor incontrolable.

4.- La emoción del suicidio es la desesperanza y el desamparo.

5.- Su actitud: la ambivalencia. Vivir y morir a la vez pero uno de los sentimientos surge con más fuerza.

6.- Vergüenza, culpa, desesperanza y dolor.

7.- El suicidio es un acto de comunicación interpersonal con "pistas" a modo de señales que ha ido dejando el ejecutor.

 

Estas explicaciones psicosociales pueden ser válidas hasta cierta medida, Como se ha señalado a menudo, las correlaciones no implican relaciones de causa y efecto, por la tanto las tres categorías de Durkeim son más descriptivas que explicativas ya que no explican porque solo ciertos miembros de cualquiera de los grupos antes mencionados cometen suicidio y otros no.

 

El caso es que por la razón que sea, el suicidio es un acto que afecta enormemente a las familias, quienes difícilmente olvidan y aceptan la pérdida del ser querido, muchas veces sintiendo culpa por no haber sido capaces de ver, prevenir y evitar este acto, que también marca a la sociedad en general.

 

En estos momentos,  en que la humanidad está padeciendo por el SARS-Cov 2, se teme que se presenten más casos de suiicidio, por el confinamiento, la violencia intrafamiliar, el miedo a contraer la enfermedad, la soledad y hasta la pérdida de algún ser querido por este mal.

 

Si alguien detecta algún riesgo o está en riesgo es importante solicitar ayuda.

 

 

 

 

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